lunes, febrero 25, 2013

Capitulo IV : Promesas

Hay una frase que dice: "No prometas cuando estés feliz...". Yo estaba mas que feliz, cuando le prometí a ella, que me convertiría en piloto aviador, que iría por ella para volar juntos, que la llevaría a donde ella quisiera. Tal vez piensen que es una promesa que nunca cumpliré, pero hasta el día de hoy solo pienso en cumplirla.

He hecho miles de promesas en toda mi vida, y como todo ser humano he fallado en muchas. No me extrañaría fallar en esta. Sin embargo, no pienso hacerlo, cada día me esfuerzo mucho por cumplirla. Pues aunque parezca increíble, esta promesa me hizo seguir a delante muchas veces cuando yo creía que ya no podría mas. Pienso que la mitad de esta promesa, esta mas enfocada en mi, que en ella, pues convertirme en piloto aviador es mi sueño y estar con ella seria la otra mitad.

Mismo si mi amor por ella desapareciera, creo que cumpliría esta promesa, pues ¿que es un hombre sin sus promesas?. Si no logro cumplirla, me lamentare toda mi vida, ya que, de todas las promesas que he hecho esta sería la mas importante. Si las promesas fueran como piedras, la que le hice a ella sería toda una montaña, pues muchas veces, me pesa mas de lo que puedo soportar. Pero como dicen: "promesas son promesas".  

 

jueves, febrero 14, 2013

Capitulo III : El alcohólico

Recuerdo las hojas de colores caer de los arboles, era otoño y Gabriela iba a viajar a México durante un mes. Un día antes  de su partida la fui a ver (esta fue la ultima vez que la vi). Aún recuerdo sus ultimas palabras: "... eres un alcohólico...". Tal vez esa fue su razón para desaparecer o solo una excusa, eso nunca lo sabré.

Y en cierto modo, ella no estaba del todo equivocada, yo era, "un poco", alcohólico. Bebía casi cinco días por semana y siempre despertaba en las escaleras de emergencia de algún edificio, en algún parque debajo de un árbol, en el sofá de alguien desconocido, en el asiento trasero de un taxi y otras veces, cuando era mi día de suerte, en mi cama. Pero, ¿cuando comenzó mi alcoholismo?, sinceramente no tengo la mas mínima idea. Sé que la primera vez que tome alcohol fue en Acapulco, con mi hermano, yo tenia catorce o quince años y bebí casi doce cervezas sobre la terraza del hotel, mientras mirábamos el mar. Recuerdo el dolor de cabeza que me mató a la mañana siguiente y me dije a mi mismo que nunca tomaría otra vez, clásico de la primera vez.

Pasaron meses antes de que probara de nuevo el alcohol. Pero cuando comencé la preparatoria, volví a hacerlo. La mayor parte del tiempo era cuando iba a fiestas, cuando me escapaba de clases o antes de hacer un examen para según yo, tener suerte. Pero, después de que llegue a Canadá, comencé a tomar casi todos los días, con amigos o solo, en la mañana, tarde o noche, en mi casa, la calle o la escuela. Siento que no fue algo malo, al contrario, pienso que era la edad y tenia que vivir la vida. Sin embargo como todo vicio, este tiene sus consecuencias: peleas, !oh dios!, me peleé mas veces de las que pudiera recordar, mujeres, segundo gran problema cuando estas borracho y por si fuera peor, !peleas con mujeres! (pero obvio, nunca golpearía una mujer). A pesar de todo esto, tengo que admitir que borracho o no, pensaba seguido en ella. El amor que sentía por ella brotaba dentro de mi como una semilla que enredaba con sus raíces lo mas profundo de mi corazón, y yo, aunque me daba cuenta, no hacia nada.

Hoy en día, tengo veintidós años, y sigo tomando. Obvio, no como antes pero si de vez en cuando. Sigo prefiriendo un buen vaso de ron con hielos, coca cola y limón en vez de cerveza. Y creo que aveces, es bueno dejar salir al alcohólico que llevo dentro. Pues así como todo alcohólico bebe por una razón, ¿yo?, bebo por amor. 

sábado, febrero 09, 2013

Capitulo II : La estrella fugaz

Antes de dormir, rebusco entre mis mas perdidos recuerdos, tratando de encontrar el ¿por qué?. Ya que, dicen por ahí que nadie elije a quien amar, pero estoy seguro que si se pudiera elegir, yo elegiría siempre a ella.

Sin embargo, no siempre fue así, pues hace un par de años, cuando el amor que sentía por ella era apenas un ligero dolor de panza, llego a mi vida una estrella fugaz, que apareció de la nada en mi primer día de clases. Yo estaba parado en la entrada del estacionamiento cuando ella llego en el carro de un amigo, ¿mi primera impresión?, una chica normal. Su nombre era Gabriela, no era ni alta, ni una genio, mucho menos super sexy, ella era simple, común y corriente.

Rápidamente nos hicimos amigos, comíamos juntos casi todos los días y tomábamos el mismo bus la mayor parte del tiempo, nos mandamos mensajes en clases, en la calle, en la casa o donde sea que estuviéramos. Pero cierto día, yo, borracho, como solía hacerlo cada viernes, la llamé. Eran como las ocho de la noche y le prometí ir a verla en media hora. Yo, estando muy cerca de su casa, recuerdo haber tomado un bus (en sentido contrario), caminado sobre las vías de un tren, haber brincado un muro y haber corrido kilómetros, tan solo para verla.  Y llegué a las once de la noche, pues cuando estas borracho te puedes perder y como era de esperarse, me perdí.

Fuimos al parque cerca de su casa y mientras ella se columpiaba, la besé. Desde aquel día, ella dejo de ser mi amiga, se convirtió en algo mas, casi mi novia. Día tras día que pasaba con ella se convertía en alegría y felicidad, pero así como llego se fue. Pues como toda estrella fugaz, desapareció en el inmenso cielo.


jueves, febrero 07, 2013

Capitulo I : El fin

A diferencia de otras historias, la mía no comienza con "Había una vez...", al contrario, la mía comienza con "Y vivieron felices para siempre...". A excepción que, la felicidad no existe y si existiera, no seria para siempre.

La verdad, no recuerdo el día exacto en el que la conocí, solo se que un día desperté y ella ya estaba en mi vida. Y al igual que una mañana en la que despiertas y estas enfermo, esa mañana yo desperté y estaba enfermo, pero no de gripe o tos, sino de algo peor. Así es, aquella chica me contagió de uno de los virus mas peligrosos y raros que existen: El amor.

Que enfermedad mas rara es el amor, ya que muchas veces estas infectado de el y no te das cuenta y otras tantas te das cuenta pero ya es demasiado tarde. Yo estuve infectado durante años, admito que me dí cuenta, pero así como cuando sientes una ligera molestia en la garganta que dejas pasar y esta empeora, yo dejé pasar el amor que sentía por ella y poco después, se volvió un problema.

Hoy al igual que ayer, lucho contra esos recuerdos que me hacen pensar en ella, vuelan alrededor de mi como mosquitos en verano y pasan uno tras otro, picando en el mismo lugar, mi corazón. Yo lo sé, sanar no sera fácil pero tampoco imposible, que el tiempo todo lo cura, pero ¿cuanto tiempo sera?. Tal vez es el fin de mi vida como la conocía hasta ahora... antes de Marzo.